domingo, 30 de enero de 2011

La Pregunta sobre la Respuesta


Hombre es otra representación del hoyo que absorbe para construirse, que engulle para alimentarse. Para mí, ésta es la frontera de toda teoría sobre el mundo, el paso de organismo a (supuestamente) individuo. Ya ha sido aportada la importancia del Lenguaje para el surgimiento de los que nos autoproclamamos hombre-que-piensa,-noción graciosa cuando éste ni sabe porqué resultó pensando. Es el espacio que pienso como eslabón perdido en la continuidad implícita de la Naturaleza: el momento en que el hombre se separó de ella. Sin embargo, allí puede caber cualquier idea, cualquier sentido que sustituye magna pregunta por x explicación que al momento de ser lograda reparte tanta verosimilitud como placer; por acomodarse al hoyo concebido como Hombre.

Contando con esto, sólo queda afianzar el lugar de la Pregunta sobre ese tipito. Una fuerza que devino carne, una pregunta que se corporiza y se mete en esa carne de una forma tan radical que resulta siendo el sentido de la vida para ese pedazo de cosa. Con todo lo que se ha escrito, nadie ha logrado llegar más allá del lugar de la Pregunta, que lo pensaría como el punto donde ella se encarna, el último objeto de conocimiento. Pero ha pasado una cosa muy particular: la carne realmente no recuerda que es habitada por una Pregunta y no una Respuesta. Parece como si al contemplar el regalo de Prometeo hubiésemos perdido la visión que atraviesa el fuego y la reemplazamos con el inconmensurable y plácido calor que desprendió. Por eso, y por otras cosas más complicadas, la Pregunta es sobre el animal que se pregunta. Dicen que todos tenemos preguntas y esta sería la evidencia del animal-hombre en cada uno de nosotros. Pero entonces ¿cómo es posible que ese hombre sólo pueda ser concebido por la copia de una copia cuya música original ha perdido nitidez? No sé, pero algo sí es cierto: hemos perdido la habilidad de escuchar la composición original.

A veces pienso que ser hombre es ir por el mundo con la capacidad de aguantarse ciertas preguntas. Algunos no se han aguantado y han producido ciencia, vano reflejo de un propósito sólo pensable por la añoranza de escapar al imperio del despropósito. Aún así, para mí, para este animal que se pregunta, querer ir más allá de la Pregunta es seguir pensando sobre una manzana que debía ser, simplemente, comida.

JUAN MANUEL GIRALDO.

1 comentario:

  1. cuando te he leido antes ha sido dificil entenderte sin antes no hacerte muchas preguntas o pedir explicaciones, pero con este texto aterrizaste muchas de las ideas que no habia entendido. Excelente el final y la imagen era la ideal.
    Me gusto muchísimo, lo entendí sin pedirte explicaciones

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