viernes, 11 de septiembre de 2009

Los estereotipos Esmeralda.

“Sobre el nuevo disco de Trópico Esmeralda: Estereotipos”

Hace poco terminé de leer un libro de Luis Ospina (cineasta Colombiano) donde en un capítulo hablaba del secreto más guardado del arte Colombiano: Pedro Manrique Figueroa: precursor del collage, técnica/estética que me causa gran fascinación, pues permite empegotarte de un montón de cosas mientras haces otras. Esta “cosística” sonora, es la que he encontrado en la obra de los Trópico Esmeralda, proyecto audiovisual liderado por Juan Fernando Ossa y Juan Fernando Gaviria que desde sus inicios demostraron recrear el paisaje de ramas y cables con su propia señal.

Estereotipos, su último trabajo, está publicado para descargar gratis en www.tropicoesmeralda.com, y a diferencia de sus álbumes anteriores, este tiene un contenido sonoro nuevo: la voz, la cual nos permite escuchar una reinterpretación de lo que comúnmente llamamos canciones, tanto desde la formalidad musical como desde la capacidad de producción sonora involucrada en cada pieza.

Los textos refuerzan el gran contenido programático o extra musical que siempre ha estado presente en dicho proyecto y que consolidan más esta propuesta que más que ser audiovisual, es interdisciplinaria.

En el disco podemos disfrutar de un paseo por esos lugares inimaginables que contienen lo que algunos llaman realismo mágico colombiano, parajes donde el Mareol, las estrellas en la arena y el guaro envenenao solo podrían ser posibles.

Este collage tiene como ingrediente adicional la participación de una gran cantidad de músicos invitados de la ciudad de Medellín, los cuales sin importar su tradición interpretativa (jazz, salsa, rock, música clásica, música electroacústica, música colombiana), se unieron en un proyecto que fue recopilado entre los años 2006 a 2009.

Para terminar entonces, les recomiendo que busquen éste y sus otros discos en:

www.tropicoesmeralda.com

JOSÉ GALLARDO A.

viernes, 4 de septiembre de 2009

La filosofía.

La filosofía como es conocida; abarcada en los estantes olvidados de las bibliotecas; o relevada por los libros que fueron películas hechas en base a otros libros; o por libros sobre vidas que parecen películas, no puede acabarse jamás. Ella es el organismo vivo que se adapta a los cambios de la humanidad pero sigue manteniendo un núcleo esencial: la dialéctica eterna, la controversia infinita y todas las palabras que contengan la raíz “contra”. La filosofía, “madre de la ciencia”, es una vieja terca de trapero en mano que se niega a abandonar una discusión por el solo hecho de obtener la última palabra. Sí, la filosofía es como tu tía solterona, o como la señora que no se ha bajado la moña y el ciclista a las siete pm.

Si la filosofía, por alguna razón inesperada y encontrada al azar, empieza a dejar cosas en claro, a dejar aserciones, a proponer positivamente; ella dejará el trapero y se sentará frente al microscopio, para convertirse en aquella señora madurada viche que es la ciencia. Se revolcaran los santos filósofos canónicos… bla bla bla pero como les dice un demonio “la crueldad es una manera para crear memoria en el hombre”. Y cómo no se revolcarán si las damas más “respetables” muchas veces son las más perecosas.

JUAN MANUEL GIRALDO.