domingo, 6 de marzo de 2011

Parque del poblado, un libro de Joni B


Es grato leer textos de lugares a los que uno suele ir. Sí, yo soy un habitante más del Parque del Poblado. Allí (casi siempre entre semana, martes o miércoles o jueves) me entretengo tratando de no pensar en nada, tomándome una cerveza (Costeña), fumándome un cigarrillo (Marlboro rojo).

El autor del libro Parque del poblado tiene un apellido muy difícil de pronunciar y hábitos parecidos a los míos (él prefiere la cerveza Póker o Águila y fuma Royal, pues es un producto nacional, así la Philliph Morris haya comprado a Coltabaco). Además habla con una “r” muy afrancesada, pero nunca ha estado en territorio francés. No le interesa viajar. Como dice en una canción de la banda de punk donde tocamos, Alopecia, cree que el mundo se acabará prontamente y en su afán apocalíptico promulga un planeta regido por la correcta anarquía.

Por eso, y parafraseando a American Splendor (la peli sobre el comic de Harvey Pekar & Joyce Brabner, en la que el personaje principal es también un artista del cómic), cuando conocí a Joni B pensaba que era un chico que odiaba el mundo; la verdad es que un tipo al cual el mundo le importa mucho: es un melancólico. Como en Vallejo, la provocación, el desencanto, la rabia, el humor corrosivo, en Joni B son amor. Así sin más, amor puro. En el Parque del Poblado y en El Parque del Poblado existe una certeza paradójica: recordar la belleza vivida ahí –una chica, unos amigos, un par de borracheras infinitas– y la esperanza de que sí, de que volverá a ocurrir. A propósito, que valga esta perla: “Es un pueblo pequeño güevón, ya me he metido con casi todas las mujeres de mi generación que no se casaron o se largaron de este roto… La probabilidad de conocer a alguien nuevo de nuestra edad es casi nula…” Claro Joni, la frase es doblemente cierta porque se trata de Medellín, y porque ya estás viejo. Siendo consecuente con el viejo Vallejo después de los veinte todo se viene abajo y entrás en la puta vejez.

Tal vez el lector debe estar pensando que esta reseña es una alabanza más al ego de Joni B. Y sí. El libro me gusta. Y advierto que solo doy estos detalles casi minúsculos y de poca importancia, porque el joven Benjumenea basa sus escritos y dibujos en el día a día, en su mirada contemplativa, en sus “salidas de campo”, en sus recorridos como transeúnte de este pueblo chiquito donde habitamos, Medellín. Un pueblito que no crece, no olvida y que puede estar resumido porque tiene de todo en lugares como el Parque del Poblado. Un pueblito que Joni conoce, que siente, que dibuja.

El texto lo pueden conseguir directamente con el autor, en su blog http://podriaserquesi.blogspot.com. Además, allí publica constantemente adelantos y series de cómics.

Brindo por El Parque del Poblado (con una Costeña y un Marlboro rojo).

JOSÉ GALLARDO A.

4 comentarios:

  1. ¡Me gusta! ¡Me gusta mucho! No soy paisa y quizá por eso anhelo un Andrés Caicedo o un José Gallardo rolo ¡Gracias por hacer bonito el lunes!

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  2. ¡Me gusta! ¡Me gusta mucho! No soy paisa y quizá por eso anhelo un Andrés Caicedo o un José Gallardo rolo ¡Gracias por hacer bonito el lunes!

    handrea46@hotmail.com

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  3. ¿Entonces soy un melancólico? Casi me hacés llorar. Gracias rata.

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  4. Allí pasé largas horas de buen ocio y de buena conversa, y en algunos casos, sustanciosos ratos de frivolidad.
    Nacho

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