domingo, 13 de marzo de 2011

Sobre Contrapunto en Medellín


Nunca me han solicitado hacer el comentario de un disco. Tengo pocos amigos músicos, y pocos saben de mis vicios musicales. Vicios para mí solo. Vicios que comparto cuando me preguntan por algo, o cuando sé que a alguien puede gustarle algo que he oído. No me gustan las conversaciones sobre conocimiento musical, historia, bandas o nombres. Mucho menos compartir opiniones musicales o críticas técnicas sobre los últimos discos en el mercado comercial o en el mercado de las rarezas. La razón es simple, yo no sé nada de música. Para mí es tan compleja como el universo, donde solo queda contemplar, mirar “pal cielo”. Y creer.

Hace rato ya, un año o más, José me regaló el DUB? Su-más-reciente-producción-musical, que ya no es tan reciente. Muchas cosas han pasado desde ese día en el parque del poblado hasta hoy: el comentario al DUB? no se ha hecho.

No creo que con esto salde la deuda que tengo con el DUB?, ya que este es un comentario espontáneo y necesario de mi parte. Hablo del track de un disco del cual no se me pidió que dijera nada: MUIN VOL. 2.

Una oficina azul pálido, de un solo espacio, con escritorios formados en U, con viejas maquinas MAC convertidas a PC. El inicio de un verano. El cliqueo de más de 20 “mouses” al mismo tiempo, el tecleo de Escape y Control + Z corrigiendo errores. El ritmo imparable de un plotter. Yo en mi pc-mac mirando una pantalla a reventar de abstractas líneas multicolor, dibujadas en AUTOCAD, enchufado a un Ipod al ritmo de un random inadvertido.

Lo emocionante del random y de mi vicio es que cuando parece que ya todo se ha escuchado, aparece algo que vuelve a dar sentido a todo y volvés a entender por qué lo hacés: Todo se detuvo. Entro en cámara lenta y cada expresión de los personajes en la oficina se vuelve más dramática, cada gesto, cada clic. La música que sonaba en el ipod en ese momento reveló lo que no se veía, congeló por un instante todo y desvistió lo dramático de la escena de esa tarde: lo triste de la vida standard. Cuando logré mirar el nombre del track que salía en la pantalla del reproductor decía: “Contrapunto en Medellín”, Música Inmobiliaria. Volví a mirar y la escena se mantenía.

No sé cómo José construyó el disco, ni qué instrumentos utilizó, ni qué lo influenció. Hablo del disco como experiencia, que es hasta donde llego yo.

JAIME ALEJANDRO CARDONA MÚNERA.

IMAGEN: NOMÁS

1 comentario:

  1. http://3.bp.blogspot.com/-jl5gRECNjmo/TWctKU1s78I/AAAAAAAAAuU/O6g2H_AB2fI/s1600/jonibparquepoblado.gif

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